Sobre mí

Mi experiencia con la dieta carnívora como paciente de EII
Si se buscan en Google los términos «carnívoro» y «dieta», entre los 10 primeros resultados aparecen 4 artículos que se ocupan únicamente de la cuestión de lo peligrosa que es esta forma de alimentación. A los autores parece darles completamente igual que la dieta carnívora ayude en todo el mundo a personas con enfermedades autoinmunes a llevar una vida normal. Sobre todo en el ámbito anglosajón se encuentran miles de testimonios de afectados que, al eliminar todos los demás alimentos, han conseguido controlar enfermedades intestinales crónicas, la dermatitis atópica o la obesidad mórbida.
Personas como yo, que padecen colitis ulcerosa desde hace 16 años y han buscado en vano formas de terapia alternativas. Aún hoy, los médicos hacen creer a los afectados que la alimentación apenas influye en las enfermedades autoinmunes, en particular en las enfermedades inflamatorias intestinales (EII). Tras mi diagnóstico, mi médico me aseguró que mi enfermedad no era curable ni podía verse influida por la alimentación. Una afirmación falsa que, como ingenuo joven de 20 años, lamentablemente cuestioné demasiado tarde.

¿Sin síntomas y carnívoro en la misma frase?
En mi opinión, el dogma imperante sobre la EII no solo es erróneo, sino negligente. Los diagnósticos de EII basados en síntomas inespecíficos como la diarrea sientan las bases de una dependencia de por vida de los medicamentos, de la supresión del sistema inmunitario y de un batiburrillo de efectos secundarios indeseados. A menudo conducen a la depresión y transmiten una sensación de impotencia. Mientras a los afectados a menudo se les viene el mundo encima, las farmacéuticas se frotan las manos. Porque los tratamientos permanentes realmente eficaces de la colitis ulcerosa y similares se sitúan en el rango de 4 o 5 cifras en euros (bloqueadores del TNF alfa como Humira o Remicade). Medicamentos que tomé durante años porque me aseguraron que la alimentación no desempeñaba ningún papel.
Cuando hace 5 años supe de la dieta carnívora, cambié mi alimentación prácticamente de la noche a la mañana, dejé todos los medicamentos en contra del consejo de mi médico y desde entonces no tengo síntomas. Mis valores sanguíneos son normales, y los marcadores de inflamación como la CRP (proteína C reactiva) y la calprotectina se encuentran en el rango ideal. Quizá piense que soy un caso aislado, pero nada más lejos de la realidad. Miles de personas han conseguido controlar su enfermedad con ayuda de la dieta carnívora.
Deportista de competición de éxito con una alimentación carnívora y baja en carbohidratos
Por cierto, alimentarse casi exclusivamente de carne no significa comer de forma monótona o poco saludable, ni rendir menos en el día a día.
Soy deportista de competición desde 2018 y he logrado mis mayores éxitos deportivos precisamente con una alimentación predominantemente carnívora.
Quién sabe de lo que es usted capaz si sigue una alimentación carnívora (y controla su enfermedad autoinmune).
¡La dieta carnívora se merece una campaña de imagen!
No es perfecta, y quizá no siempre sea ideal para personas que no tienen problemas de salud. Y sí, puede que comer carne esté pasado de moda y que la ganadería intensiva dañe el medio ambiente. ¡Pero la dieta carnívora permite a miles de personas con enfermedades autoinmunes llevar una vida normal y sin medicamentos! A mí me permite volver a practicar deporte de competición y participar sin preocupaciones en la vida social. Cosas que, con colitis ulcerosa, lamentablemente no son algo evidente.
En este portal aprenderá todo lo que necesita saber sobre esta forma de alimentación (y todo lo que debería olvidar sobre su enfermedad). Además de recursos sobre la alimentación carnívora, encontrará suplementos seleccionados que pueden ayudarle a llevar a cabo una dieta carnívora.
¡Bienvenido a Carnivoro & muchas gracias por su visita!